Hace un tiempo asombró en la prensa que el multimillonario chino Cecil Chao Sze-Tsung anunciara que recompensaría  con 50 millones de euros al hombre que enamorara a su hija lesbiana, Gigi Chao, y se casara con ella. Un año y medio después, y 20 mil candidatos fallidos, el magnate ha decidido doblar la oferta: quien logre casarse con su hija recibirá 100 millones de euros.

Cecil hizo el anuncio la semana pasada, pese a las repetidas críticas de su hija y sin importarle dos detalles de peso: que no les gustan los hombres y que está profundamente enamorada de su pareja desde hace siete años, Sean Eav, con la que, además, ha contraído matrimonio.

Ahora, en una carta abierta, publicada en el South China Morning Post, Gigi ha vuelto a decirle a su padre que su amor no está en venta: “Como tu hija, no deseo otra cosa que hacerte feliz. Pero en términos de relaciones, tus expectativas hacia mí y la realidad de quién soy no son coherentes”.

 Desde que anunció su matrimonio, el multimillonario se ha negado a aceptar la homosexualidad de su hija y ha ignorado por completo a su esposa. La carta, teniendo en cuenta la insistencia de su padre y lo poco afortunado de sus declaraciones, es muy sutil. Pero la heredera no lo ha sido tanto en declaraciones a The Times“Ya que papa piensa que es tan fácil pasar de ser gay a ser hetero, debería demostrarlo. Creo que me casaré con un hombre cuando él también lo haga”.

En su carta, Gigi pide a su padre que trate a su mujer como un ser humano normal, pues, desde que anunció su matrimonio, el multimillonario se ha negado a aceptar la homosexualidad de su hija y ha ignorado por completo a su esposa, que no ha sido invitada a ninguna reunión familiar. “No te estoy pidiendo que sea tu mejor amiga”, asegura la heredera en su carta. “Sin embargo, significaría muchísimo para mí que al menos no te aterrorizara”.

“Estoy orgullosa de mi vida, y no la voy a vivir de ninguna otra manera”. Gigi admite en su carta parte de la culpa de las “expectativas fuera de lugar” de su padre. Cuando estudiaba en Reino Unido mantuvo unas cuantas relaciones heterosexuales, y rompió el corazón de varios “hombres honestos y cariñosos”, algo de lo que se lamenta.

Desde que Gigi empezara a aparecer en la prensa, su activismo a favor del colectivo LGTB ha ido en aumento“Sé que para ti puede ser difícil entender que me sienta atraída por una mujer, y supongo que yo tampoco puedo explicarlo. Simplemente es lo que ha ocurrido y, después de muchos años, nos seguimos queriendo”, explica Gigi en su carta.

La heredera asegura que al conocer a Eav no dudó de sus preferencias sexuales: “Amo a mi pareja, que hace un buen trabajo cuidando de mi, asegurándose de que como lo suficiente, me baño y estoy caliente todos los días y, generalmente, me anima a ser una chica alegre y feliz. Estoy orgullosa de mi vida, y no la voy a vivir de ninguna otra manera”.

Fuente: Inout post

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