En la imagen que ves a continuación, en la fila de arriba, de izquierda a derecha, aparece el icono del baño público del Museo Whitney de Nueva York, el de la Universidad de Utha, y el de un restaurante de Washington.
En la segunda fila, en el Folk Art Museum, el Civic Hall, y en la Universidad de Nevada de Las Vegas.
En la última fila, también de izquierda a derecha, de nuevo el Whitney, el Hampshire College y el Barnard College.
Bastaba un poco de imaginación para ser más inclusivos, y justo ahora, en plena batalla hacia el éxito de los derechos y libertades transgénero y transexual, museos como el Whitney, al cambiarse a su nueva ubicación en Manhattan, ha querido también cambiar su forma de dar la bienvenida a sus artistas y visitantes, que, como el propio museo defiende, son de «todos los géneros».
Las cosas están cambiando.
No sólo por la apertura de miras a la posibilidad de que haya quien no se identifica en ninguna de las dos opciones clásicas, sino incluso por la posibilidad de poner sala para cambiar pañales en el baño de los chicos o no limitar las minusvalías al baño de mujeres (Foto superior: Donosti).
Por desgracia, no en todas partes se evoluciona al mismo tiempo, y seguimos viendo iconos de baño de este tipo:
Chicos:
Chicas: