Las terapias de conversión en Colorado serán catalogadas como una conducta criminal, convirtiéndose así en el décimo sexto estado de Estados Unidos en penalizar esta clase de terapias.

La llamada House Bill 1129, ha sido aprobada por los diputados del Congreso con 42 votos a favor y 20 en contra. Esta nueva ley no solo desacredita ese tipo de «terapias curativas», sino que impone severas penas para los médicos que las practiquen. Además, el delito se agravaría, si el paciente es homosexual, lesbiana, bisexual o trans con menos de 18 años, lo que convierte a esta nueva ley en una de las más duras en todo el país contra esas prácticas.

Ahora, la ley deberá ser aprobada por el Senado, donde los demócratas han asegurado que tienen los votos suficientes para pasarla.

«No hay dudas de que la ley va a ser aprobada», dijo el líder de los senadores demócratas en Colorado a medios locales. «Ya es la hora».

Los demócratas en Colorado llevaban tres años intentado aprobar esta ley, pero los republicanos se opusieron en cada momento. Sin embargo, las elecciones intermedias cambiaron la configuración del Congreso y le dieron la mayoría a los demócratas, que están aprovechando su nueva posición para aprobar leyes que estaban siendo bloqueadas durante años.

En cuanto el Senado apruebe la nueva ley, Colorado se convertirá en el décimo sexto estado en penalizar las terapias de conversión y el segundo en lo que va del año, después de Nueva York.

La nueva ley es un gran revés para los partidarios de esta polémica práctica, pues durante años Colorado fue visto como el ejemplo de resistencia de la ultraderecha. Por otro lado, la aprobación de la ley ha sido festejada por la comunidad LGTB como una batalla largamente esperada y, finalmente, ganada.

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