La Universidad de Melbourne ha publicado los resultados de un estudio sobre la salud física y mental de los hijos de parejas del mismo sexo que se encuentran en relaciones estables, y los resultados concuerdan con otros: les va bien o mejor que a los hijos de parejas del sexo opuesto.

Fueron 315 parejas (la mayoría lesbianas) que fueron estudiadas desde el 2012, analizando el bienestar de los hijos, que iban desde los 0 a 17 años de edad. A todos también se les preguntó qué tanto estigma o discriminación social percibían hacia sus familias e individualmente, para evaluar cómo esto afecta la salud mental de los hijos, ya que otros estudios han evidenciado que la discriminación hacia este tipo de familias son el principal obstáculo para su desarrollo.

«Parece ser que familias homoparentales se llevan bien y esto tiene un impacto positivo en la salud de los niños,» le dijo a ABC Australia el Dr. Simon Crouch del Centro para Igualdad en Salud de la Universidad de Melbourne.

Este es uno de los estudios más integrales y amplios que se han llevado a cabo en materia de la salud de familias con padres del mismo sexo, aunque no ha sido el único. Varios (especialmente con parejas lesbianas) han demostrado que estas familias pueden ser igual o hasta más saludables para los niños y niñas que parejas del sexo opuesto.

Específicamente, en dos categorías sobresalieron los hijos de estas parejas en comparación con el promedio: en salud general y cohesión familiar (estabilidad. En las categorías de comportamiento, salud mental y autoestima mostraron los mismos niveles que hijos con una madre y un padre.

El Dr. Crouch cree que la razón por la cual los hijos de este tipo de parejas obtuvieron mejores resultados en salud general y cohesión familiar, es porque se evitan los papeles de género típicos en estas familias, enfatizando más las habilidades de cada quién y no aquellas impuestas por su rol tradicional de «hombre y mujer» o «hijo e hija.»

«Lo que esto significa es que las personas aceptan los roles que van con sus habilidades en vez de aquellas puestas por estereotipos de género,» afirmó el Dr. Crouch, lo que lleva a más armonía familiar, así como mejor salud y bienestar.

Lo que sí afecta es que aquellos que reportaron mayor estigma y discriminación sí presentaron peores niveles de salud mental. El estudio se llevó a cabo on 500 niños.

Eso mismo encontró otro estudio el año pasado, publicado por la Academia Americana de Pediatras, que es la falta de seguridad social, legal y discriminación hacia las familias homoparentales lo que más les afecta a los niños, no el género de sus padres. A pesar de la gran cantidad de obstáculos a los que se enfrentan, las parejas del mismo sexo logran sacar adelante a sus hijos y estos han demostrado mayor capacidad de adaptación a situaciones difícil.

Fuente: San Diego Red

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