16 de setiembre de 2020

La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, pronuncia el Discurso sobre el «Estado de la Unión Europea» (#SOTEU).

Miles de personas están pendientes de él y no es para menos. Supone la culminación de los trabajos de muchas y muchos en post de una Europa con más derechos humanos y menos odios.

Entre las ideas expresadas por von der Leyen, tres son de especial relevancia para el colectivo LGTB.

1.- Discurso de odio y delitos de odio:

«La Comisión presentará un plan de acción para la construcción de una Unión verdaderamente antirracista. Como parte de esto, propondremos ampliar la lista de delitos de la UE a todas las formas de delitos de odio e incitación al odio, ya sea por raza, religión, género o sexualidad. El odio es odio y nadie debería tener que soportarlo«.

2.- Zonas libres de LGBTI (Polonia):

«Quiero ser muy clara: las zonas libres de LGBTQI son zonas libres de humanidad. Y no tienen lugar en nuestra Unión. Y para asegurarnos que apoyamos a toda la comunidad, la Comisión pronto pondrá por delante una estrategia para fortalecer los derechos LGBTQI«.

Lee también: Obispos polacos se unen para pedir terapias de conversión para gays y lesbianas

3 – Familias homoparentales:

«Como parte de este fortalecimiento, también se promoverá el reconocimiento mutuo de las relaciones familiares en la UE. Si eres padre en un país, eres padre en todos los países

Son tres puntos que hace tiempo deberían estar claramente asentados en todos los países de la Unión Europea. Tres puntos que se han ido posponiendo y desdibujando durante muchos años, perdidos entre los «intereses superiores» de los Estados.

Lee también: Bajan los suicidios en Suecia y Dinamarca después de aprobarse el matrimonio igualitario

Tres puntos que, al no haber sido considerados como pilares básicos de la Unión, nos han traído al momento presente, con la LGTBfobia extendiéndose como una plaga por Europa -los ciudadanos polacos lo saben bien- o con la transfobia institucional tomando carta de naturaleza en países como España -señalada en el informe de ILGA-EUROPA como un estado donde crece el odio-.

Tres puntos que, olvidados, permiten una Europa donde un menor cambia de familia, de padres o de madres, de derechos y de reconocimiento, según resida en uno u otro país. Porque niñas y niños en el seno de familias homoparentales, nacidos por método ROPA o gestación subrogada o adoptados, pueden verse privados legalmente de quienes los aman y constituyen su familia y toda su vida y que es especialmente grave en caso de madres o padres de diferente nacionalidad.

La Presidenta ha dejado claras sus ideas y sus razones. Falta saber si los diferentes gobiernos y las diferentes sensibilidades aceptarán este plan de acción o, recurriendo a su discrecionalidad, seguirán ninguneando a quienes tradicionalmente hemos sido considerados ciudadanos de segunda.

Tras la declaración de intenciones, manifestada en el Estado de la Unión, está el trabajo de diversos grupos de trabajo y de asociaciones de familias homoparentales, como la internacional NELFA o las españolas Galehi, FLG, Galesh, etc., que han realizado una gran labor para hacer entender a los políticos cual es la situación real de las personas LGTBI+.

Unas asociaciones que no bajarán la guardia y seguirán el desarrollo de los planes de acción, porque la defensa de nuestras familias o la lucha contra la transfobia, o cualquier otro tipo de odio, es algo que forma parte consustancial de su ADN.

Las familias, los nuevos modelos familiares, somos la gran revolución del siglo XXI y las élites políticas tendrán que entenderlo y aprender que somos el futuro.

Como padre, como familia homoparental, quiero desde aquí dar las gracias a todas, todes y todos los que cada día intentan hacer del mundo un lugar mejor.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.