No sé cuántas personas que leáis esto sois madres o padres, yo soy madre y recuerdo el momento de mi embarazo como uno de los más bonitos y a la vez vulnerables de mi vida. 

Sientes un amor infinito a la vez que miedos, inseguridades. Las hormonas a flor de piel hacen que cualquier cosa pueda pueda hacerte llorar (o enfurecer, que hay de todo).

VER: Dos futbolistas lesbianas de primera división reciben insultos lesbófobos por hacer pública su relación

Pues en este estado de sensibilidad máxima sufrieron un horrible episodio de lesbofobia Lisa y Ebony, que son una pareja casada que reside en Coles, en Brisbane, Australia. Son madres de un niño y se encuentran en la fase final del embarazo del segundo.

Según contaron a la prensa, estabas comprando el supermercado de su barrio cuando cuando un hombre de “alrededor de 50 años”, se acercó a ellas con el único fin de agredirlas y desearles que el bebé que ambas esperan muera.

VER: Brutal paliza a una pareja de lesbianas en un autobús en Londres

«Espero que tu bebé muera, estaría mejor sin ti», le dijo a Ebony, que es la madre gestante. Quedaron tan conmocionadas que no respondieron al ataque lesbófobo.

Ebony comenzó a encontrarse tan mal que Lisa la sacó de ahí y se fueron a casa. Durante días les costaba salir, tenían miedo, empezaron a temer por la vida del bebé. «Nos afectó durante muchos días, sacudió especialmente a Ebony y le causó un dolor innecesario en su embarazo», contó Lisa.

VER: Increíble lesbofobia. Niegan donación a bebé con cáncer por tener dos mamás

Lisa y Ebony contaron en la entrevista que siendo mamás lesbianas ya habían sufrido algún episodio de lesbofobia o discriminación a lo largo de su vida, hechos que califican de «menores», y que nunca nada les había hecho sentirse tan mal como esto.

No denunciaron el hecho ante la policía porque al salir del supermercado solo querían estar en casa, a salvo, pero sí decidieron hacerlo público y contarlo a la prensa para generar conciencia en la sociedad. Sí, nos podemos casar, podemos tener hijos, pero no está todo conseguido. Aún seguimos sufriendo episodios como este

Tenemos derecho a ser libres, a ir de la mano con nuestra chica, nuestros hijos en brazos o en el vientre, y simplemente disfrutarlo, sin tener que soportar

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.