La diversidad sexual ha llegado para quedarse. Cada vez conocemos más historias que nos encantan y nos llegan al corazón. Hoy vamos a contarte la del pequeño Rowan Fox.

Rowan tiene dos papás, pero a diferencia de muchos niños que tienen dos padres, ya sea por la adopción, el acogimiento, la gestación subrogada, etcétera, Rowan tiene dos padres, ambos biológicos. Uno de sus padres fertilizó el óvulo del otro, siendo éste último el que llevó a Rowan en su útero durante nueve meses.

Sin duda una historia única y muy especial.

Wyley Simpson es un hombre transexual que durante 6 años estuvo siguiendo una terapia hormonal para poder tener una apariencia más acorde al género con el que se identifica, el masculino, y alejarse en lo posible de la apariencia femenina, acorde al sexo biológico con el que nació.

Justo antes de realizarse una cirugía conoció a su pareja actual, estuvo en terapia hormonal durante seis años para lograr que su físico fuera acorde al género con el cual se identifica, pero nunca completó la cirugía para reafirmar su sexo, de hecho, estaba tomando testosteronas, por lo que no había tenido el ciclo menstrual en los años en que conoció a su pareja, Stephen Gaeth, un hombre homosexual.

Se enamoraron y comenzaron una relación. Y el embarazo simplemente ocurrió. «Siempre quise ser padre. Y a pesar de que sucedió de esta manera y no estaba planeado, pensé, ‘hagámoslo'», expresó Simpson a 12news.

De esta forma fue que, sin haberlo planeado, y en medio de su transición, quedó embarazado de su pareja. En ese momento decidieron seguir adelante.

Según contaron a los medios de comunicación, el técnico veterinario y el bailarín planean visitar a su familia para presentarles al nuevo integrante de la familia.

Esta historia se ha vuelto viral, y tiene una gran enseñanza sobre lo que es el amor, sobre lo que hace una familia, y sobre las diferencias entre la orientación sexual y la identidad de género.

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