LGTBIPOL, asociación formada por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, policía local y autonómica, se presentó oficialmente en Madrid en enero de 2017, aunque llevaban más de un año en activo. Un grupo de agentes por la diversidad que se animaron a “dar la cara” para luchar por la defensa de los derechos del colectivo LGTBI dentro y fuera de los cuerpos de seguridad que integran, para facilitar ayuda y asesoramiento a víctimas de delitos de odio y colaborar en la formación en materia de diversidad en toda España.

La asociación hizo historia el pasado año al ser la primera vez que las fuerzas de seguridad participaban en la manifestación del Orgullo, iniciativa que repiten este año.

Miembros de LGTBIpol en la manifestación del Orgullo

Begoña Gallego, presidenta de LGTBIpol, nos habla de sus principales compromisos y de algunos de sus proyectos.

Oveja Rosa: ¿Cómo surge la idea de crear LGTBIpol?

Begoña Gallego: La idea de poner en marcha LGTBIpol surgió a raíz de un incidente entre una pareja de compañeros donde hubo violencia intragénero, pero no se atrevían a denunciarlo en comisaría. Nos percatamos de que existía una carencia de visibilidad del colectivo LGTBI dentro de las fuerzas y cuerpos de seguridad y pretendimos dar un mayor apoyo al colectivo y, a su vez, hacer de puente entre la policía y la ciudadanía para cualquier tipo de incidente relacionado con la LGTBIfobia.

O.R.: ¿Cuáles son los principales objetivos de la asociación?

B.G.: El principal objetivo es sensibilizar a nuestros compañeros, dotarlos de la información requerida sobre protocolos de delitos de odio, que ya existen desde 2015, para que cuando el ciudadano acuda a realizar una denuncia se encuentre a salvo y no sufra una doble victimización. Que nos vean como aliados, no como enemigos. VISIBILIZAR, CONCIENCIAR Y FORMAR tanto a las fuerzas y cuerpos de seguridad como a los ciudadanos.

Begoña (dcha.), presidenta de LGTBIpol, junto a Elena y Rufino

O.R.: ¿Cuántas personas forman la asociación y con qué colaboradores contáis?

B.G.: La asociación está compuesta por una junta directiva de 3 personas: Rufino Arco, vicepresidente, Elena Sánchez, encargada de los medios técnicos, y yo. Además, contamos con más de 200 socios repartidos por toda España y delegados en diferentes ciudades que participan activamente. Respecto a colaboradores externos aún tenemos pocos, en ese sentido nos vamos buscando la vida ya que, como en la mayoría de las asociaciones, hay muchas ganas y empeño, pero la economía te cierra muchas puertas.

 O.R.: ¿Cuáles son las principales causas en las que habéis participado? ¿Consideráis que habéis recibido suficientes apoyos y buena acogida o habéis encontrado más de un obstáculo?

B.G.: La causa principal de participación es la ayuda a las víctimas que necesitan que los acompañemos a denunciar y les aconsejemos sobre maneras de actuar. También realizamos mucha formación, dentro y fuera del cuerpo, y elaboramos protocolos y normativas para poder aplicarlas a posteriori.

Respecto a la acogida, crear la asociación y salir del armario como policías al principio fue todo un shock, pero LGTBIpol ha recibido muchos apoyos a todos los niveles, más de los que pensábamos. Ser una asociación de fuerzas y cuerpos de seguridad abre bastantes puertas, ya que trabajamos por y para el ciudadano aunque, evidentemente no ha sido fácil, estamos contentos.

O.R.: Tras más de un año y medio desde la puesta en marcha de LGTBIpol ¿Cuál es el balance y qué planes o iniciativas os planteáis para el futuro?

B.G.: Hemos luchado mucho por conseguir nuestros objetivos y que se viera que las pretensiones que teníamos desde LGTBIpol eran importantes, y creo que lo hemos logrado. Somos una asociación seria que trabaja constantemente por los derechos y la visibilidad dentro de las fuerzas y cuerpos de seguridad; concienciando dentro de nuestros trabajos y acercándonos a los ciudadanos para que nos vean como amigos y pierdan ese miedo a denunciar. La denuncia es muy importante ya que solo así podremos luchar contra la violencia en cualquier ámbito.

Begoña, Elena y Rufino en la presentación de la campaña Apóyate Apóyanos

El balance es muy positivo; hemos avanzado en la dirección adecuada y obtenido numerosos logros: hemos participado en la ley trans ayudando en alguna enmienda, realizado los protocolos del grupo de la familia de la policía UFAM y sido ponentes de cursos tanto de la UFAM formando a compañeros como en diversas universidades. Somos los formadores de la policía local de Castilla la Mancha que empezamos en octubre y acudimos a muchos colegios para hablar de la diversidad-afectivo sexual y concienciar sobre el acoso, etc… Formamos parte del Observatorio español contra la LGTBfobia. En fin, son muchas horas de trabajo y casi no damos abasto, pero estamos muy contentos y vamos a seguir trabajando en esa línea para llegar al mayor número de personas posibles.

www.lgtbipol.es

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