Brutal. Sencillamente brutal. Las lesbianas, y las personas que pertenecemos a las minorías, nos enfrentamos muchas veces a hechos de intolerancia e ignorancia.

¿Y qué hacemos?  A veces educamos, a veces reaccionamos y enfrentamos, y otras veces sencillamente ignoramos. Pero las que somos madres, madres lesbianas, sentimos que hay un línea que no se puede cruzar, y es cuando la lesbofobia no se dirige contra nosotras, sino que apunta directamente a nuestros hijos.

Callie tiene la misma edad que mi hijo, 18 meses. Es un bebé que camina, abre cajones, desordena la ropa, y dice algunas palabras que hacen a sus madres derretrirse de amor. Pero a diferencia de otros bebés de 18 meses. Callie tiene una enfermedad que la está matando. El 1 de enero los médicos le diagnosticaron neuroblastoma avanzado con metástasis en los ganglios linfáticos y los huesos. Si has tenido que enfrentar el cáncer de una persona querida sabrás lo doloroso y desgastador que es algo así. Y sobre todo lo caro que es en países que no tienen seguridad social de calidad para sus ciudadanos, y donde enfermar puede ser sinónimo de morir si no tienes los recursos económicos para pagar los tratamientos.

VER: Madres lesbianas se enfrentan a los lesbófobos en la puerta del colegio de sus hijos.

Callie tiene que operarse, necesita un trasplante de médula y 18 meses de quimioterapia y radioterapia. Sus madres, que también tienen un niño de 7 años, Tyler, comienzan a tener problemas para costear los tratamientos porque Albree,una de ellas, tuvo que dejar sus tres trabajos para poder cuidar a la pequeña.

Tiffany, la otra, tuvo que conciliar para poder hacerse cargo también de Tyler. Ante tal situación económica la tía de Callie inició una recolección de fondos por internet. “Lo que te pido es que me ayudes a aliviar la carga financiera de estas maravillosas personas”, señaló en la petición.

Muchas personas comenzaron a escribir mensajes de apoyo, pero otras decidieron que el odio era mucho mejor respuesta ante tal sufrimiento de la familia. Este es uno de los puntos más altos de la crueldad:

“Mis oraciones por Callie. Iba a donar 7.600 dólares (6.778 euros), pero descubrí que sus madres son lesbianas. Por ese motivo he decidido donarlo a St. Jude. Lo siento. Aun así, rezaré por ella, pero quizá es la forma que tiene Dios de decir que ella necesita una mamá y un papá, no dos mamás”, rezaba el mensaje, firmado bajo el nombre de Bren Marie.

Pese al ofensivo mensaje, el matrimonio de mujeres asegura que es “abrumadora” la respuesta de la gente, y que son muchos quienes les han hecho llegar sus mejores deseos. Hasta ahora, se han recaudado cerca de 87.000 dólares de los 100.000 marcados en el objetivo.

Nuestros mejores deseos para la pequeña Callie y sus madres.

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