España alcanza los 96 puntos sobre 100 y se sitúa por delante de Alemania y Canadá en un nuevo ranking que no solo analiza los derechos LGTB+ de cada país, sino también cómo es realmente su vida y su oferta para el colectivo.
Si eres LGTB+ y estás pensando dónde pasar tus próximas vacaciones, hay un destino que juega con ventaja: España.
El país ocupa el primer puesto del Gay Travel Index 2026, elaborado por GayOut, con una puntuación de 96 sobre 100, por delante de Alemania (95) y Canadá (93).
Y hay algo especialmente interesante en este ranking. No se limita a preguntarse si un país permite el matrimonio igualitario, protege frente a la discriminación o criminaliza las relaciones entre personas del mismo sexo. También intenta responder a una pregunta mucho más cotidiana: ¿cómo es realmente estar allí siendo LGTB+?
De las leyes a la calle
El nuevo índice analiza 207 países y territorios combinando dos grandes variables: la seguridad y los derechos legales, que representan el 60% de la puntuación, y lo que GayOut denomina Scene Score, que supone el 40% restante.
Para calcular esta segunda parte se tienen en cuenta factores como la cantidad y diversidad de espacios LGTB+, su presencia en distintas ciudades y la celebración de Orgullos y festivales de cine LGTB+.
Y ahí España tiene mucho que decir.
Madrid y Chueca; Barcelona y el Gaixample; Sitges; Torremolinos; Gran Canaria y Maspalomas; además de otros destinos con una importante oferta LGTB+, hacen que España no dependa de una única ciudad para ofrecer espacios de ocio y socialización.
Según GayOut, España posee una de las escenas LGTB+ más profundas y diversas de todos los países estudiados. El directorio utilizado para elaborar el índice reúne actualmente más de 17.000 espacios en más de 950 ciudades del mundo.
Eso explica también por qué países extraordinariamente avanzados en derechos pueden quedar por debajo: tener buenas leyes es fundamental, pero este índice quiere medir además si existe una comunidad visible y espacios donde encontrarse.
Tailandia, el gran destino LGTB+ de Asia
Otra de las protagonistas del ranking es Tailandia, que aparece como el país asiático mejor situado, con 80 puntos.
El país hizo historia en enero de 2025 con la entrada en vigor del matrimonio igualitario, convirtiéndose en el primero del Sudeste Asiático en reconocerlo.
A esa transformación legal se suma una potente escena LGTB+, especialmente en ciudades y destinos turísticos como Bangkok, Phuket o Pattaya, que permite a Tailandia alcanzar el puesto 28 mundial.
Taiwán, Japón, Filipinas, India, Corea del Sur, Vietnam y China aparecen también entre los países asiáticos mejor situados, aunque con realidades legales y sociales muy diferentes.
Porque no todo son buenas noticias
El mapa mundial que deja el índice sigue mostrando una brecha enorme entre unos países y otros.
Mientras en una parte del planeta avanzan el matrimonio igualitario y las leyes contra la discriminación, en otra siguen existiendo Estados donde ser gay, lesbiana o bisexual puede llevar a una persona a prisión.
Uno de los retrocesos más recientes se ha producido en Níger. En 2026 el país introdujo un nuevo Código Penal que, según la información disponible, criminaliza por primera vez las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo, además de otras expresiones y organizaciones LGTB+. Las penas pueden alcanzar varios años de prisión y fuertes multas.
Según los últimos datos de Human Dignity Trust, más de 60 jurisdicciones del mundo continúan criminalizando las relaciones homosexuales consentidas.
Y la cifra más brutal sigue siendo esta: en 12 países existen jurisdicciones donde la pena de muerte puede imponerse por mantener relaciones homosexuales consentidas. En al menos seis de ellos esa posibilidad no es únicamente teórica.
¿Por qué España queda primera?
España no es el único país con matrimonio igualitario ni el único con una legislación avanzada en derechos LGTB+. Precisamente por eso resulta interesante su posición.
Lo que la lleva hasta el primer puesto es la combinación.
Derechos legales, protección frente a la discriminación, una comunidad extraordinariamente visible, grandes celebraciones del Orgullo y una oferta LGTB+ que se extiende por diferentes puntos del país.
El índice tampoco pretende ser perfecto. La propia GayOut reconoce una limitación importante: la medición de la escena se realiza utilizando su propio directorio, por lo que una mayor cobertura de determinados países podría favorecer su puntuación. Por eso publica también grados de cobertura y ha liberado los datos utilizados para que puedan consultarse y reutilizarse.
Pero la idea que propone resulta interesante: para saber si un país es realmente un buen destino LGTB+ no basta con leer su Código Civil. También hay que mirar lo que sucede cuando sales a la calle.
Y cuando ambas cosas se ponen sobre la mesa, España se coloca, al menos en este ranking, en lo más alto del mundo.


