Los que componemos OvejaRosa sabemos de lo duro que puede ser comprometerse con las causas que amamos cuando al otro lado hay miles de homófobos y transfobos esperando para atacar. Pero aun así nos cuesta imaginar cómo tiene que ser hacer algo similar en un mundo mucho más homófobo y peligroso para la diversidad.

My.Kali es la primera revista dirigida a la comunidad homosexual y transexual en Oriente Próximo y el norte de África y fue fundada por Jalid Abdel Hadi cuando este tenía tan solo unos valerosos 17 años. Él mismo posó en la portada de su primera edición, la cual fue repartida en un evento privado, donde generó una impresionante expectación y desde donde empezó a propagarse de lector en lector como la pólvora.  «La revolución de los pervertidos en Jordania» fue uno de los artículos que le hicieron los medios generalistas. Empezaban bien…

Según cuenta Jalid a Elmundo, en aquella época no había siquiera noticias sobre homosexuales más allá de sus asesinatos en Irak ,sus desapariciones forzosas en Siria, Egipto o Arabia Saudí o sus ahorcamientos públicos en Irán.

La revista ha estado hasta hoy solo en versión online, aunque con un formato de revista en papel. Escrita en un principio en inglés (En Ammán, la ciudad de Jalid, se habla una mezcla entre árabe e inglés), porque «hacerlo en inglés nos protegía», My.Kali dió el salto al árabe en 2016, donde empezó la persecución más seria: El desprecio de los medios dio paso a la actuación del gobierno jordano, que bloqueó el acceso a la página web.  Qatar y Gaza también participaron en el bloqueo.

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«Publicamos un reportaje en el que se discutía la identidad de género a través de Umm Kalzum, la diva de la canción árabe. Ella fue una mujer fuerte en una sociedad de hombres y se entendió como una ofensa a un icono histórico», este fue uno de los detonantes para su cierre, junto con «una entrevista con Jalaf Yusef, un imam que reconoció públicamente su homosexualidad a través de su canal de YouTube». (Tras su visibilización, el imán se quedó sin empleo, fue repudiado por su familia y tuvo que huir del país y refugiarse en Canadá).

Tras el bloqueo, My.kali estuvo un año en silencio, para volver de nuevo con más fuerza y una perspectiva más árabe, menos occidental: «Hasta entonces habíamos hablado como si nuestro público supiera lo que eran el género, la sexualidad y el movimiento LGBT. Lo habíamos hecho desde una perspectiva occidental y no habíamos logrado establecer una conversación. Ahora partimos del kilómetro cero con la estrategia de que debíamos dirigirnos a nuestra potencial audiencia como si fueran bebés, a los que se les quiere y se les cuida para que crezcan. La reacciones han sido muy positivas«, explica Jalid.

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