La homosexualidad no es un tema exclusivo de los humanos, también se refleja en los animales y más frecuente de lo que se pensaba, según se desprende de una publicación de la BBC.

Por ejemplo, en el caso de los macacos japoneses, es usual observar una hembra montada sobre otra. De hecho, un estudio realizado en el 2006 indicó que este comportamiento se debe a que ellas tienen más movimientos y esto maximiza el placer.

A pesar de esto, el investigador Paul Vasey, de la Universidad de Lethbridge, en Canadá, considera que el hecho de que una hembra se monte sobre otra no significa que sea homosexual, pues de igual forma le pueden interesar los machos.

Asimismo, “en un tipo de escarabajo, los machos se montan entre sí y depositan su esperma. Si un macho con el esperma de otro copula más tarde con una hembra, puede llegar a transferírselo”, explica BBC.

“Así, un macho logra reproducirse sin necesidad de cortejar a la hembra: aprovecha un comportamiento homosexual para fertilizar a más hembras”, añade el informe, que justifica esta acción como un proceso evolutivo.

Los monos, el animal más cercano al ser humano, son los que tienen más relaciones sexuales, incluyendo las homosexuales.

“Los más jóvenes usan el sexo para profundizar su relación con miembros más dominantes del grupo. Los machos se frotan los genitales entre sí —un acto conocido como «lucha de penes»— después de una pelea, para reducir la tensión”, asegura BBC.

Eso sí, los expertos confirman que sólo las ovejas y los humanos pueden preferir de por vida a un amante del mismo sexo.

“Los animales usan el sexo para satisfacer toda suerte de necesidades, desde el placer sexual hasta el ascenso social. Y eso, implica ser flexible”, concluye la nota.

Otros animales o insectos que viven su vida sexual con una pareja del mismo sexo son los delfines, las jirafas, las libélulas, los albatros, los cisnes negros australianos y hasta los leones.

Fuente: Teletica

Una Respuesta

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.