Están de moda los estudios sobre envejecimiento y salud, de eso no hay duda. Gracias a ellos hoy nos podemos permitir proponeros algunos hábitos saludables para mantener la salud, e incluso rejuvenecer, sin necesidad de cremas u operaciones.

Ten relaciones sexuales tres veces por semana

noticias_file_foto_704271_1384776637Así lo aconseja el neuropsicólogo David Weeks, del Hospital Real de Edimburgo (Escocia), que ha descubierto que el sexo libera la hormona del crecimiento, ayuda a mantener la piel más elástica, y activa la circulación sanguínea, lo que aumenta la luminosidad cutánea, además de ejercitarse el suelo pélvico evitando prolapsos y pérdidas de orina.

Duerme

Este hábito es ideal para el verano ¿verdad? Algún estudio ha asociado dormir mas de 8 horas con un mayor riesgo de ictus, pero los estudios mas recientes solo encuentran ventajas a dejarse caer en las manos de Morfeo.  8 horas son las ideales según el doctor Javier Puertas (Universidad de La Rivera, Alzira), para mantener la producción suficiente de estrógenos y progesterona que activen los mecanismos naturales de reparación de la piel.

Frutas, verduras, legumbres y aceite de oliva

Dieta-Mediterranea-productosUn estudio de la Universidad de Harvard, publicado en diciembre de 2014 en la revista British Medical Journal, hizo un seguimiento a más de 4500 personas durante 10 años, evaluando su dieta y la influencia de esta en  sus telómeros (son los extremos de los cromosomas, que protegen los códigos genéticos). El resultado fue increible: Aquellas personas que seguían una dieta mediterránea tenían unos telómeros más largos y sanos; es decir, se mantenían genéticamente más jóvenes. ¿Conclusión? Consumamos una dieta de fruta, verdura, legumbres y aceite de oliva, sin fritos, bollos ni exceso de carnes rojas.

Controla el consumo de alcohol.

“El abuso de bebidas alcohólicas produce deshidratación cutánea, causa la aparición de pequeños capilares y aumenta la producción de radicales libres [moléculas que producen oxidación], que aceleran el envejecimiento. Además, por el daño tóxico que causa en el hígado y en los vasos sanguíneos, hace que la piel se ponga flácida, se afine y pierda luminosidad. Y todo ello conlleva que la persona bebedora presente aspecto de cansada y aparente muchos más años de los que realmente tiene”, asegura el especialista Mateo Vic. Así que un vinito o una cerveza de vez en cuando, pero nada de abusar.

Haz ejercicio moderado (¡a cualquier edad!)

Hombre-corriendoAsí lo aconsejan investigadores de la Universidad McMaster (Ontario, Canadá), tras observar los resultados de uno de sus ensayos, publicado en elUniversity Herald en 2014: estos estudiosos tomaron biopsias de la piel de un grupo de personas sedentarias mayores de 65 años antes y después de comenzar un entrenamiento suave dos veces por semana:  Inicialmente tenían el estrato córneo, la capa externa de la piel, gruesa, mientras que su dermis, la capa interna, estaba muy fina. Este adelgazamiento es el que hace que la piel se vuelva frágil y origine las arrugas. Tras el entrenamiento, todos los sujetos mostraban signos de envejecimiento inverso; es decir, la capa externa se afinaba y la interna aumentaba su grosor, algo que disimulaba notablemente las arrugas y la flacidez no solo de la cara, sino también de los muslos, los brazos, el abdomen…

No fumes.

El tabaco disminuye la circulación sanguínea en los tejidos, por lo que resta elasticidad y luminosidad a la piel, debilita el pelo y las uñas. Un informe de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) ratifica que por cada 10 años que una persona fuma, envejece dos y medio más que si se mantuviese lejos del tabaco.

Protégete  del sol.

Según el Instituto Gerontológico de Madrid, el principal agente externo del envejecimiento prematuro es la exposición a los rayos del sol, que destruyen el colágeno y la elastina de la piel y, por consiguiente, merman el soporte estructural de la misma.

Ríete (con ganas o sin ellas)

dia-internacional-de-la-felicidad-fraces-celebresUn estudio realizado por el Instituto Max Planck de Berlín, en 2011, asegura que las personas con semblante risueño parecen más jóvenes. Además, la risa disminuye el nivel de cortisol, que es la hormona del estrés. Lo afirman las psicólogas científicas Tara Kraft y Sarah Pressman, en una investigación de 2012, en la descubrieron que la sonrisa, aunque sea forzada, nos hace más resistentes al estrés físico y psicológico.  “Al reírnos se produce una contracción muscular alrededor de los ojos y las mejillas y a medida que pasan los años, esta contracción hace que la arruga también se marque en reposo, el mensaje que nos aporta es, paradójicamente, de juventud, a diferencia de las arrugas del entrecejo, que sí envejecen, porque evocan enfado o tristeza”, concluye la dermatóloga Elia Roo.

 

Sobre El Autor

Oveja Rosa es la primera revista para familias homoparentales en Europa y América Latina. Un espacio de encuentro y de información para familias diversas, para lesbianas y gays que buscan tener hijos y/o ya los tienen.

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