Queremos ponéroslo fácil. Si ya habéis tomado la decisión de ser madres, os ofrecemos las formas de llevarlo a cabo. Una guía completa con todas las opciones para acceder a la maternidad.

Cuando una pareja de lesbianas decide ser madres se abre ante ellas un mundo de posibilidades. Son muchas y variadas las opciones y a veces no sabemos por cuál decantarnos por desconocimiento.

1.- Inseminación artificial en clínica fertilidad

Esta opción es la más común y la más conocida. Hay clínicas de fertilidad en casi todas las grandes ciudades. La técnica es muy sencilla: consiste en introducir una muestra de semen de un donante anónimo, mediante una cánula, por la vagina y soltarlos en el cuello del útero para que lleguen con facilidad al óvulo. Esta técnica tiene una fiabilidad del 25% en el primer intento y aumenta con la repetición. Se suelen intentar entre 4 y 6 inseminaciones. Si no hay éxito se cambiaría de técnica. Su precio oscila desde los 800  a los 1.500 euros.

2.- Inseminación casera

Esta opción es para las más arriesgadas. Teóricamente no es legal. En el registro civil suelen pedir un certificado que entrega la clínica como que el proceso se ha llevado a cabo de forma legal. Pero no en todos los registros lo hacen. Puede ser una opción si no tenéis muchos recursosExisten páginas web en las que muchos hombres se ofrecen voluntarios como donantes. No piden ningún dato sobre vosotras ni sobre los niños que nazcan. De hecho, ni siquiera tienen por qué enterarse de que el proceso ha sido positivo. Muchos de ellos han sido donantes en clínicas y tienen las analíticas para vuestra tranquilidad. La opción consiste en concretar con él un día en el que la gestante sea fértil e introducir el semen vosotras mismas con una jeringuilla larga. El precio puede variar pero podría ser unos 50 euros por intento. Hay muchos tipos de “donantes anónimos ilegales”. Los hay que piden 30 euros, pero también los hay que piden 400, porque aportan una buena genética (cociente intelectual alto o belleza). Vamos, casi a la carta. Hay todo un mercado negro.

3.- Fecundación in vitro (FIV)

Cuando la inseminación no funciona o existe algún problema de base, se intenta la FIV. En esta técnica se estimulan los ovarios para que en vez de generar un óvulo se desarrollen entre 10 y 20. Se extraen pinchando los ovarios y en el laboratorio se fecundan. Los que resultan fecundados finalmente se dejan en observación 48 horas y de los que sobreviven a este proceso, entre 1 y 3, se implantan en la gestante y los otros pueden congelarse ya fecundados para siguientes intentos. La probabilidad es notablemente superior, entre el 50 y el 80% y su precio entre 4.000 y 8.000 euros.

4.- ICSI o Microinyección intracitoplásmica de espermatozoides

Es el escalón más alto, de momento, de las opciones en clínicas u hospitales. La técnica es muy similar ala FIV solo que, en el momento de la fecundación, no se deja el esperma fecundar a los óvulos de manera natural. En este caso se fecundan uno a uno con un solo espermatozoide. Como su nombre indica, es una microinyección la que, una vez seleccionado el espermatozoide, lo introduce directamente en el citoplasma del óvulo. La probabilidad de éxito es muy alta, ya que tanto óvulo como espermatozoide son seleccionados por su calidad. El precio puede rondar los 10.000 euros.

5.- Donación de óvulo o Método Ropa

El método Ropa, recepción de óvulos de la pareja, es realizar una FIV a la madre no gestante e implantar los óvulos ya fecundados en la gestante. De esta manera, la madre gestante dará a luz a un bebé genéticamente de la no gestante. Así, una será madre gestante y la otra madre biológica. Tanto el porcentaje de éxito como el precio es el mismo que en una FIV. Se recomienda que sea la mujer más joven la que aporte la carga genética.

6.- Adopción 

Es un proceso en el que una pareja pone en conocimiento de su comunidad su intención de adoptar un menor y, a raíz de eso, se pone en marcha un complejo sistema hasta que se da el visto bueno, es decir, la idoneidad de la pareja para criar a un niño o niña. Para llegar a este fin hay que pasar un sinfín de entrevistas con psicólogos, curso de formación, declaración de idoneidad, tramitación, viajes al país y procesos administrativos. Además, hay que sumar que no todos los países aceptan como candidatos a parejas homosexuales. Los precios son muy variados porque depende de los países y de los viajes que haya que realizar antes de que os entreguen al niño o la niña. Y el tiempo de espera pues puede alargarse hasta dos años.

7.- Acogimiento familiar

Este proceso es parecido a la adopción, con la particularidad de que los niños, que generalmente vienen de familias desestructuradas o con problemas, van a seguir teniendo visitas con sus familiares. Generalmente, son niños que necesitan tratamiento psicológico porque han vivido situaciones poco recomendables para ellos. El acogimiento puede solicitarse de manera temporal o permanente. Cada una de las opciones lleva asociadas unos requisitos pero, en líneas generales, el trámite es similar a la adopción.

8.- Co-parentalidad

Bajo este nombre encontramos la forma en la que el donante no es un mero espectador sin voz ni voto. En este caso el donante asume el papel de padre de la criatura que venga a este mundo. Se crea un vínculo entre la pareja y el padre biológico. Esto puede tener dos lecturas y legalmente es complicado pero es una opción como cualquier otra. En España no es legal tener dos madres y un padre pero puede ser un padre sin filiación o una persona cercana a la familia.

9.-Fecundación de un óvulo con otro óvulo

Este caso, por ser el más sorprendente, merece ser tratado de manera independiente. No obstante, a modo informativo, apuntamos que es un método que está en proceso de desarrollo y sobre el que hay diversas líneas de investigación. Podría utilizarse en casos de enfermedades ligadas al cromosoma Y. Hay quien afirma que no se pueden generar bebés sanos sin el cromosoma Y, quien apoya la idea de que hay que continuar investigando y que, quizá en un futuro, podamos tener niñas preciosas biológicamente de dos mujeres.

10.- Maternidad subrogada

Conocido coloquialmente como “vientre de alquiler“. Esta opción suele verse más en parejas heterosexuales y homosexuales hombres. Generalmente las mujeres lesbianas no acceden a este método porque al tener dos úteros es más factible que uno de los dos o los dos sea sano. Además, es un proceso muy caro. Puede llegar a los 200.000 euros. Al igual que muchos otros procesos, en España no está legalizado así que ha de llevarse a cabo en algunos estados de Estados Unidos o la India. Si ninguno de los dos úteros puede albergar un feto, la maternidad subrogada es una buena opción. Una de las dos aportaría el óvulo y una persona anónima el semen y una mujer que conoceríamos sería la encargada de llevar a cabo la gestación. Se realiza un contrato por el cual ésta está obligada al finalizar la gestación a entregar el bebé a sus madres, no teniendo ninguna vinculación legal con el niño o la niña.

Esperamos que os sirva de ayuda para decidir de qué forma acceder a la maternidad.

Marta Márquez

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