Iván Vallejo y Ricardo Lucas intentaron matricular a su hijo Rodrigo en Yago School, colegio privado de Sevilla cuyo supuesto ideario es enseñar a los alumnos el respeto por otras culturas, religiones y modos de vida. En febrero, cuando asistieron al colegio y se presentaron como pareja homoparental, les dijeron que no había vacantes.

A los días volvieron a intentarlo, esta vez sin identificarse como homosexuales, y consiguieron plaza. La pareja inició una recogida de firmas en la web Actuable (actual Change.org) para denunciar al colegio. Su lucha tuvo recompensa.  La Inspección Educativa abrió una investigación y ha concluido que Rodrigo no ha recibido «igualdad de trato en el proceso de admisión en el centro», según detalla la Delegación de la Consejería de Educación en Sevilla. Tras estudiar el caso, el servicio de Inspección entiende que se ha incumplido el deber de “velar por el interés superior del menor” recogido en la Ley de Protección Jurídica del Menor.

Puesto que Rodrigo no recibió igualdad de trato, se propone la apertura de un procedimiento que sancione al colegio. Ahora está en manos de los servicios centrales de la Consejería de Educación decidir los resultados de este expediente.

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