La situación era la siguiente. Un bebé nacía en una familia heterosexual, y el madre o el padre iban a inscribir a ese bebé como su hijo al Registro Civil.

Aunque este hombre y esta mujer no estuvieran casados, la persona encargada de la inscripción no pedía ninguna prueba de que ese hombre era el verdadero padre del bebé. Algo así de absurdo estaría fuera de lugar:”¿Está usted segura mujer que tuvo relaciones sexuales con este hombre y que este hombre es el padre y no otro?”

Ahora, la misma situación pero con una pareja de lesbianas. Aunque cada vez pasaba menos, después de la lucha de dos madres lesbianas por inscribir a su tercer hijo, nacido de una inseminación casera, y de la negativa del Registro Civil de Denia, de inscribir a ese niño en el libro de familia donde figuraban ya sus dos madres casadas y sus dos hermanos. Los funcionarios del Registro Civil ponían en duda cómo había venido ese niño al mundo y obligaron a la madre gestante a figurar como madre soltera. 

Esta pareja recogió firmas, y gracias a la presión mediática, Brenda y María José lograron que el Registro Civil se pronunciara e intentara acabar con esta discriminación.

Aún así en varias oficinas seguían pidiendo a las parejas de lesbianas un papel de la clínica de fertilidad donde figurara un tratamiento de reproducción asistida. ¿Y qué pasaba con las lesbianas que se embarazaban en casa? ¿Con semen de algún donante anónimo o conocido?

Porque una mujer heterosexual podría haber hecho lo mismo. Por ejemplo comprar semen por internet, embarazarse, y después inscribir a su hijo junto a otra persona que figurara como padre. ¿Ella sí y una lesbiana no? ¿Y las parejas heterosexuales que acudían a clínicas de fertilidad para buscar un embarazo que no lograban en casa? ¿Por qué a ellos no les pedían un papel de la clínica incluso aunque el padre no lo fuera biológicamente?

A partir de ahora ya cambió todo. Y la nueva norma es de obligatorio cumplimiento. A ninguna pareja de lesbianas se le pedirá algún documento sobre cómo fue concebido ese niño. El criterio se ha unificado y en ninguna oficina volverá a discriminar a una pareja de lesbianas. Celebramos este avance.

 

7 Respuestas

  1. Estitxu

    Cómo que el registro civil pone fin a la discriminación???? ¿Cómo podéis escribir eso?? Seguimos estando obligadas a estar casadas para poder registrar el hijx de ambas!! Y tampoco es cierto que no sigan pidiendo el certificado de la clínica de reproducción. A parte de que el caso del que hablais es de 2017.

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  2. Marta

    Perdón pero la primera parte no es cierta. En 2015 nació mi hijo y mi pareja (hombre) y yo no estábamos casados. Tuvimos que ir ambos al Registro Civil y yo tuve que firmar un documento extra en el que aseguraba que era el padre de mi hijo. Si hubiésemos estado casados no se nos habría pedido.

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    • Celia

      Al menos te dejan inscribirlo como su padre. A nosotras no, tenemos que casarnos. En cambio al padre de tu hijo no se le pide una prueba que demuestre que es su padre… Así que sin estar casados, firmando un simple papel, tenéis vuestro libro de familia.

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  3. Xoana

    ¡Buenos días! Me gustaría saber la fuente de esta información, para poder saber si es cierta. Estamos pensando en inseminarnos con mi pareja, pero justo este tema del reconocimiento legal de las dos como madres nos preocupa.

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