Todos los padres nos hemos preguntado alguna vez dónde esta el límite. Hasta dónde debemos profundizar en una conversación al respecto con nuestros hijos, cuando tienen 10, 12, 14…

Cada familia es un sistema único. Cada niño es un mundo. Pero desde Oveja te queremos dar cinco consejos que siempre nos ayudan a acertar.

  1. Obsérvale y escúchale.

Lo importante es saber qué tipo de conversación necesita tu hijo en este momento. Para eso intenta observarle sin invadirle. Y si en algún momento, de casualidad, de bromas, o en serio, sale una conversación sobre sexo, no te arranques a hablar. Aguántate las ganas. Es muy importante que le escuches primero, y trates de ver en qué punto se encuentra, qué información necesita. Si le sueltas un speech predefinido puede ponerse a la defensiva. Si le escuchas se sentirá tenido en cuenta. Entenderá que su opinión importa.

  1. Hablar es bueno desde el principio.

Hablar es recomendable desde el minuto uno, pues es desde este momento en que empiezan a recibir mensajes sobre sexualidad. El conocimiento les protege y les da seguridad. Normalizar la sexualidad le dará herramientas para evitar la angustia y la incertidumbre, relacionarse con su grupo de amigos y evitar el abuso o mal uso de la sexualidad.

  1. Proponte para resolver sus dudas e incertidumbres.

Si percibes que esta entrando en la etapa donde el coqueteo y los primeros acercamientos, el deseo y los primeros enamoramientos, empiezan a formar parte de su vida, puedes simplemente hacerte partícipe. Mostrar tu interés hacia su vida. Si esta receptivo, simplemente muéstrate como el buzón perfecto para dejar sus dudas. Si no lo está, trabájate que sienta que realmente te importa. Eres un referente básico para él, así que, aunque lo niegue, tu sostén y tu opinión le son básicos. Y en la adolescencia, la sexualidad es algo que genera mucha atracción y angustia a un tiempo. Encárgate de que sienta que, si en algún momento siente angustia, tú puedes sostenerle.

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  1. No esperes el momento perfecto ni la forma perfecta de hablar del tema.

No esperes ese momento porque no existe. No hay un momento perfecto.

Pero si deseas iniciar una conversación, puedes aprovechar contextos favorables, como un momento en que veis juntos o juntas una película en la tele y aparece contenido sexual, una prima de la familia embarazada, una portada de un disco con contenido erótico, etc.

      5.  No temas que llegue el momento de hablar.

Y no temas que llegue el momento. El sexo, si es con control y respeto, es una forma maravillosa de darse amor y placer. Y es así, sin tabúes, como debe ir descubriendo su sexualidad. Su orientación, sus emociones, sus deseos. Colócate en modalidad perceptiva y déjate sentir. Sabrás cuando actuar.

 Rocío Carballo

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