2015 es un número redondo. Un momento perfecto para cambiarnos, nosotros mismos, la vida.

Y es que solemos pedirle al año que entra multitud de deseos. Pero nuestros deseos son, en la mayoría de los casos, peticiones pasivas: “Que me toque la lotería”. “Que aparezca el amor de mi vida”. “Que María empiece a ir bien en el colegio”.

Yo quiero proponerte algo diferente para 2015: que cambies tus maneras de hacer las cosas. Al fin y al cabo, ¡si haces lo que siempre has hecho, conseguirás lo que siempre has conseguido!

Para hacer un cambio real hay que hacer primero una cosa ineludible: romper nuestras viejas inercias.

La mente es como un coche automático: si no le ponemos consciencia, si no nos ponemos a conducirla activa y reflexivamente, nos llevará hacia donde nuestros automatismos nos lleven. No seremos dueños de nuestros pasos.

Así que hagamos una cosa: dejemos de hacer las cosas que veníamos haciendo, y hagamos todo diferente. Estas son las cosas que más comúnmente nos estancan:

No esperes a que los demás se den cuenta de las cosas: actúa

Esperas que tu pareja entienda tus necesidades. Pero no se las dices. ¿Cual es el miedo? No le pides a tu jefe ese ascenso porque temes que le irrite o peligre tu trabajo, aun sabiendo que te lo mereces y que eres necesario en la empresa. No le dices a tu mejor amigo que últimamente le sientes lejos porque “para qué, si no lo va a entender”…

Te animo a enfrentar esa tendencia tan humana y dañina que tenemos a esperar que el otro se dé cuenta de las cosas, y que hagas algo diferente: Dile a cada uno lo que necesitas. Lo que piensas. Sin excusas tipo “debería darse cuenta ella solita”. No te preocupes por que lo entienda o no, en ti está la posibilidad de hacer el 50% del cambio en la relación.

¿Y qué si no consigo nada? Lo más que puedes perder es quedarte como estás. Y si el otro no entiende ni reacciona ante algo verdaderamente importante, tal vez descubras que no es para ti y tengas la oportunidad de empezar una nueva vida más pronto que tarde.

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No creas que los demás son como crees que son: míralos de nuevo.

Llevas años teniendo una idea fija y rotunda de tus amigos: Pedro: “Uf, un egoísta.” Ana: “Una vaga, no la saca de su casa ni un terremoto.” Que tus hijos son de otra: “Eva, la lista y Raúl el diablillo.” Que tus padres, por supuesto, siempre serán igual.

Pero tú evolucionas. Y los demás también.

Si, por ejemplo, no has salido del armario con tus padres porque piensas que están en una edad en que no pueden entender ciertas cosas o porque son muy clásicos, estás reduciendo las capacidades de tus padres a tu idea preconcebida de ellos, y además les estás impidiendo vivir un proceso vital que les toca vivir. Déjate sorprender de nuevo por todos los que te rodean y permite a los demás enterarse de lo que te está pasando por dentro. Te quitarás un peso de encima.

Nadie mete el pie en el mismo río dos veces y, por tanto, nadie está dos veces frente a la misma persona de la misma manera.

No entres en las discusiones de siempre

¿Te das cuenta de las veces que repites, casi literalmente, las mismas frases, los mismos argumentos? Tal vez es el momento de decir las cosas una sola vez, o decir las cosas de otra forma. Y convivir con la idea de que no siempre estaremos de acuerdo con el otro. Eso sí, a veces también es el momento de aceptar que una relación no funciona, y que no tiene sentido tratar de transformar al otro en la persona que necesitamos a base de discusiones que siempre te llevan al mismo sitio.

Deja atrás el 2014 con todas las guerras infructuosas que has vivido. Este 2015 va a a ser diferente, si lo decides de verdad.

¡No more pesimismo!

El perro es el mejor amigo del hombre. El pesimismo, el peor.

imagesSi eres de los de “Virgencita, que me quede como estoy”, te mereces un cambio de perspectiva. Tu vida no está mal, ¡pero todo puede mejorar! Sólo necesitas creer en las miles de oportunidades y posibilidades que tiene el mundo para ti. ¡Cómo vas a conocer a alguien esta noche si llevas toda la mañana diciendo “Verás qué horror de noche”, “El ambiente está echado a perder”, “Todo el mundo va a lo que va”. Con ese mensaje tatuado en tu mente, el amor de tu vida pasará de largo sin percatarse de que estás delante.

Olvídate de los miles de accidentes y asesinatos que ves en el telediario cada mediodía y busca, al menos una vez al día, una noticia positiva que te saque una sonrisa. No se trata de ir de flower power por la vida. Es más bien ampliar la perspectiva. Dejar de mirar el árbol y ver todo el bosque. El mundo está lleno de cosas maravillosas, sin embargo, los medios de comunicación y las conversaciones de la calle tienden a poner el foco en lo negativo. ¡Salte de esa inercia!

No entres otra vez a un nuevo año sin una agenda

New-Years-resolution-doublecloth-5Parece una tontería ¿verdad? Pero mi experiencia trabajando con personas me ha llevado a comprender la necesidad y efectividad de tener una agenda: Una agenda donde puedas poner, a 1 de enero de 2015, qué deseas cambiar de tus propios patrones. De tus propias maneras de hacer y pensar. Una agenda donde ponerte fechas determinadas para realizar esos proyectos que siempre pospones y se diluyen en el tiempo. Una agenda donde detalles hoy qué te gustaría haber logrado una vez llegue el 2016.

Seguro que tú encuentras más patrones de pensamiento o de conducta que te gustaría cambiar: pues el momento es ahora. ¡Te animo a ser el protagonista de tu propia vida!

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Rocío Carballo. Psicóloga psicoterapeuta.

www.rociocarballo.com

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