Hoy en día, el abanico de posibilidades por el cual muchas personas y parejas acaban considerando la gestación subrogada como su mejor opción para conseguir tener un hijo es muy amplio y variado. Algunas parejas heterosexuales lo eligen como opción de último recurso después de haber pasado muchos años y gastado miles de euros en ciclos de reproducción in vitro. Muchas personas y parejas homosexuales acaban recurriendo a esta vía tras frustrarse y desesperarse con los procesos de adopción internacionales que nunca parecen llegar a su fin. Otras personas lo tienen claro desde el principio y se aproximan a la gestación subrogada decididas como el método para construir su familia, ya sea porque solos no pueden hacerlo o porque es el único método para conseguir la familia en concreto que ellos desean.

Para sorpresa de la mayoría, e independientemente de la experiencia anterior que hayan vivido, casi todos empiezan a sentirse mejor mucho antes de que su bebé nazca gracias a la experiencia en sí que reporta la gestación subrogada.

Obviamente, como cualquier viaje que una persona comienza, en el camino existen llanos y montañas que hay que superar. Es por este motivo por el que las agencias más establecidas y experimentadas tratan el caso de cada futuro padre o madre como un viaje único y particular de cada uno de ellos hacia su paternidad o maternidad. Este es el claro ejemplo de la agencia que más bebés trae a este mundo al año, Growing Generations. Esta agencia californiana, pionera en el mundo de la gestación subrogada, fue creada en 1996 y ha atravesado varias barreras que otros pensaron infranqueables o que simplemente no merecían la pena abordar. Fue la primera agencia que decidió ayudar a futuros padres homosexuales a convertirse en padres cuando en otras agencias les rechazaban. También fue la primera agencia que ha ayudado a clientes seropositivos a través de su programa innovador HART a tener hijos sanos.

En el mundo del periodismo, no existen muchas ocasiones en las que uno escribe sobre empresas que cambian el mundo o que afectan a tantas personas de una forma tan íntima. Sin embargo, Growing Generations, coloquialmente conocida como GG, ha ayudado a crear familias en más de treinta países. Paradójicamente, la primera compañía que se creó en el mundo fue en 1602, la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, en los Países Bajos. Su propósito era unir fuerzas para enfrentarse a un largo y incierto viaje hacia el Este. Objetivo tan arriesgado recibió el merecido título de “empresa”. Hoy, 412 años después de que se fundara aquella primera “empresa”, siguen existiendo compañías que a pesar de haber traído al mundo a casi 2000 bebés, inician un nuevo viaje todos los días para conseguir que otro futuro padre o madre alcance su propósito con la misma expectación e ilusión que lo hace cualquier otra familia.

Pero no hay empresa que prospere y alcance su fin si no existe confianza, transparencia y comunicación. Es por este motivo por el que esta agencia maneja las expectativas de sus clientes, sus gestantes y sus donantes desde el principio para que todos comprendan las implicaciones de la “empresa” o viaje que poseen por delante, paso a paso. Dar respuesta al caso particular de tantas personas no ha sido tarea fácil y cada familia y embarazo es un mundo. Por ello, las premisas para abordar tan crucial viaje son la seguridad, la supresión de riesgos y el acceso al mejor consejo legal, médico y asegurador disponible en el mercado para poder tratar cada caso dentro de su particularidad.

Cuando una persona desea ser padre o madre por esta vía, el primer paso consiste en una consulta que repasa todos los pasos del proceso (desde el reconocimiento médico y selección de gestante y donante, la creación de embriones, y el proceso legal hasta el nacimiento y el viaje de vuelta a casa con su bebé). El aspecto económico también se trata en esta primera consulta, sin embargo, existen tantos detalles y gastos en el proceso que generalmente se realiza una segunda consulta sólo para abordar este tema y repasar línea por línea el presupuesto y cómo se controla. En empresas como GG, todos los costes se presentan por adelantado sean o no aplicables para el caso para que los futuros padres comprendan el viaje que están “emprendiendo”. Otras compañías presentan el presupuesto del “mejor de los casos” y dejan que el tiempo diga cuál será el presupuesto final. Al fin y al cabo, para los futuros padres este viaje dura unos 18 meses de media (desde la contratación inicial al parto), por lo que las desviaciones y añadidos al presupuesto no son sólo “posibles” sino probables.

Después de firmar con la agencia, los futuros padres pasan a la lista de espera para ser presentados a una gestante que cumpla con los requisitos necesarios. Esta espera se aprovecha para poner a punto a los futuros padres, se realizan sus exámenes médicos, se plantea la situación legal y los seguros médicos para cubrir el proceso. Una vez que la gestante y los futuros padres acuerdan trabajar juntos y los últimos seleccionan sus donantes de esperma y óvulos (si son necesarios) el viaje comienza y a partir de ahí la premisa es que avance lo más rápidamente posible. El equipo legal redacta todos los contratos para regir la relación entre todas las partes y proteger los derechos de los futuros padres y bebé/-s.

Dejada atrás la parte legal, se comienza con la parte médica. GG cuenta, por ejemplo, con una red de las mejores clínicas en reproducción asistida en la costa oeste estadounidense. El ciclo de IVF crea los embriones y prepara a la gestante para la transferencia. Los futuros padres son invitados y suelen asistir a la transferencia del embrión/-es.

Los nervios suelen estar más a flor de piel en el caso de los clientes internacionales. El hecho de que su “embarazo” se produzca a miles de kilómetros de su casa y de que el coste pueda variar entre los 150.000 y los 250.000 dólares o más en el caso de embarazos múltiples es algo que pone a prueba a cualquiera. La ansiedad más común gira alrededor del miedo de que la gestante pueda querer quedarse con el bebé o que no vaya a cuidarse adecuadamente durante el embarazo. Este es el motivo por el que las gestantes en GG deben de ser examinadas psicológicamente y médicamente antes de ser presentadas a los futuros padres. Todas ellas ya han sido madres, ninguna posee un vinculo genético con el embrión que gestarán y reconocen desde el inicio que el bebé no es suyo. Las gestantes reciben una compensación económica por el riesgo del embarazo que corren con su propio cuerpo, pero otra de las sorpresas en este viaje es que la mayoría no acepta embarazarse por una cuestión económica, sino que su objetivo primordial suele estar íntimamente relacionado con la idea de ayudar a otra familia a tener un hijo.

Quedarse embarazada para otra persona es un acto de tremenda generosidad que no hace justicia al mal empleado término “vientre de alquiler”. La mayoría de las gestantes y sus familias terminan creando vínculos que durarán años con las familias a las que ayudaron (intercambiándose fotos e incluso algunas veces visitándose). La compensación que una gestante recibe quizás le permita pagarse unas vacaciones o le ayude a pagar la educación de uno de sus hijos, pero difícilmente es suficiente para motivar a alguien (y a su pareja y familia) a dedicar un año y medio de su vida en una actividad que conlleva mucho trabajo, esfuerzo corporal y mental así como riesgos médicos para su persona sólo por dinero.

Y es el dinero precisamente una de las mayores preocupaciones de los clientes cuando se enfrentan a los presupuestos. Muchas agencias presentan “estimaciones” incompletas para no comunicar de golpe un coste final mayor. La mejor forma de comparar entre unas agencias y otras es comparar todos los apartados en los que se incurre en coste y preguntar a cada una de ellas si omiten una partida si es porque su coste está incluido o si no está especificado. Es importante comprender que su un presupuesto no comprende el aspecto médico, el legal, los gastos de la gestante (de viaje para realizar los tratamientos, de días libres para acudir a sus citas medicas, etcétera), los donantes y las agencias así como los seguros médicos para el bebé y la gestante, entonces posiblemente no se está comparando dos presupuestos igual de realistas, puesto que no existe embarazo sin algún gasto en todas estas facetas.

En las propias palabras de Teo Martinez, CEO de Growing Generations, en mi conversación con él, “La mayoría de nuestros clientes llegan a nosotros por la recomendación de otros clientes nuestros. Nuestra empresa prospera cuando damos a luz a bebés en el mayor tiempo posible, por el menor dinero posible. Para cualquier persona que quiera crear una familia, ya existe muchísima incertidumbre alrededor de su embarazo: que venga sano, que todo esté bien… Son las inquietudes más comunes de cualquier padre o madre embarazado. Es nuestro trabajo controlar todos los aspectos adicionales que se presentan cuando su embarazo lo vive otra persona que no es la madre de su hijo. Por ello debemos de identificar todos los riesgos posibles de cada caso y asegurarnos de que no hay sorpresas”. 

Artículo patrocinado por Growing Generations.

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