Cloe es una niña que nació hace poco más de un año aunque realmente llegó a este mundo hace 8 años. Cuando la sacaron del cuerpo de su madre les dijeron que habían tenido un niño y, basándose en cómo la sociedad asigna el género y los roles, la criaron como tal.

Ahora, unos cuantos años después, Cloe ha enseñado a su madre, su padre, el resto de su familia y a los miles de seguidores que tienen en Instagram que el género, los roles y la identidad es mucho más.

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Oveja Rosa: ¿Cuándo se creó el perfil de Cloe_aicart y con qué fin?

Carolina: El perfil de cloe_aicart no nació así como tal. Yo cree, como todo el mundo, un perfil hace muchos años @caroleo, por el 2011 creo, antes de nacer Cloe. En él iba subiendo mis cosas. De hecho no está borrado.

Con  pocos  meses de vida, Cloe empezó a hacer catálogos de moda, luego con 3 años algún anuncio, luego más y más, y mira que es difícil desde Castellón moverse a un casting, pero tenía un perfil bueno y además hablaba muy muy bien. Total que iban cogiéndola y cogiéndola, y nosotros detrás. A todo esto, claro, iba subiendo cosas al perfil, que cada vez se iba haciendo más grande. Y de los 1.000 pasamos a los 10.000 en un tris. De ahí pasé a un perfil de  “él” solo y la gente nos seguía y seguía sus trabajos.

O.R.: ¿Cuándo llegó Cloe?

C.: Con 6 años seguía en el mundo de la moda y con 7 habíamos ido hasta China incluso. Pero ya con 7 no podía más y empezó a manifestar que se sentía niña, de hecho en los shooting cada vez se ponía más de niña. Yo al principio en el perfil no decía casi nada, mantenía la ambigüedad, no mostraba la parte de abajo de sus looks, para no generar controversia.

Hasta que un buen día en el verano del año pasado ya llevábamos unos meses con Cloe en casa yo le dije que teníamos dos opciones: cerrarlo o intentar utilizar los miles de seguidores que teníamos en visibilizar una situación, que a la vista de muchos es rara, tabú, y que genera muchas dudas, pero que en definitiva cuanto más normalizado estuviera menos tendríamos que explicar. Y eso hicimos, un consenso en casa junto a papá. Los tres decidimos salir del armario.

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O.R.: Y Cloe ha llegado a ser todo un éxito.

C.: Un buen día, todos esos años de fotos de Instagram cobraron un sentido: explicar al mundo que se puede nacer con unos genitales masculinos, pero ser una niña. De hecho hay miles de comentarios en los posts donde se ve como desde siempre ha sido una niña.

Total que así, sin más, cobró todo forma y desde entonces explicamos cada día el proceso. Que sí se puede, que es feliz, que se puede sin traumas. Eso sí, con un poco de valor, porque he de reconocer que a veces me da miedo.

O.R.: ¿Pensabais que tendríais esta repercusión?

C.: La verdad no, pero tampoco es tanta, si te soy sincera. Hay mucha gente detrás ayudando, muchas cuentas amigas, muchas madres que se han animado después de ver a Cloe feliz. Aunque me gustaría que fuera más, que la gente viera, sintiera y no juzgara nunca más a una persona transexual. Yo he sido una analfabeta en todo esto, y pienso en lo que han sufrido las personas trans, y lo que de verdad han vivido de niñ@s como Cloe, y no me imagino. Por eso, me gustaría que se viera más la infancia trans,  porque existe, y si entendiéramos a esos niñ@s, no nos reiríamos de las personas trans mayores. Han nacido así, y no hay nada cuestionable, son lo que son y han sufrido muchísimo. Y hay que vivirlo para sentirlo.

O.R.: ¿Cómo se consigue llegar a tener casi 27 mil seguidores?

C.: Pues la verdad  con bastante apoyo de muchas otras cuentas. También de un trabajo continuo, de explicar, de escribir, pero sobre todo de los que siempre están ahí. Cuando quieres gritar tus derechos, ellos están. Y la verdad esto es lo bonito de Instagram y las redes. La red de seguridad que se genera. Somos muchos y más fuertes juntos, y es una realidad que las redes nos ayudan a visibilizar muchas situaciones, y es maravilloso cada día hablar con otras madres, que no les pones cara, pero que están ahí, que un día lo tienes malo y te animan, que te preguntan.  A otras les ha animado a reconocer a sus niños, a ayudarles, a otros a salir del armario, y muchos jóvenes trans que están y les gusta vernos, y de verdad que muchos días me siento arropada y feliz de tener tanta gente.

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O.R.: Recientemente has tenido problemas con la cuenta ¿Qué ha sucedido y cómo lo has solventado?

C.: Uff, ese es un tema difícil. A veces, desde que mostramos a Cloe, nos suelen denunciar la cuenta, suele ser porque es de una menor dicen, pero es obvio que es mía, que escribo yo. Alguna vez he escrito en nombre de Cloe y quizás debería entrecomillar sus palabras. Ahora cada vez salgo más yo por ese motivo, pero me genera muchas dudas, cuando solo mostraba a un niño modelo como tantas cuentas jamás en años me han bloqueado, igual ahora con más seguidores es eso, pero también tuve una persona que publicó fotos de Cloe antes y ahora haciéndose preguntas muy transfóbicas. Esta última vez hable con Facebook unas 250 veces por mail. De momento está solucionado y hemos vuelto a cambiar el nick y estamos en principio tranquilas, y seguiremos intentando mostrar una realidad que a muchos les hace falta ver. Lo que no se ve no existe. Me siento casi en la obligación de visibilizar.

O.R.: En vuestra cuenta casi siempre sale Cloe y de vez en cuando tú ¿qué sucede con papá? ¿no le gustan las redes u os deja la fama a vosotras? 😉

C.: Jajajaja. Papá está todo el tiempo detrás, pero está. Es una parte muy importante. Corrige textos, mira las fotos y hace fotos, y además tenemos un pique, cuando él aparece ¡hay más likes! Siempre le ha dado un poco de vergüenza salir en redes, pero ahora para apoyar a Cloe sí sale, cada vez más.

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O.R.: ¿A qué edad os dijo Cloe que era una niña? ¿Cuál fue vuestra reacción?

C.: Cloe, con unos cinco años y medio, cuando íbamos a rodajes ya se inquietaba y le gustaba interpretar. Yo creo que ya lo sabía, pero teníamos varios factores que no le dejaban florecer. Uno era el colegio, que no dejaba mucho fluir sin roles de género. Entonces, cuando expresaba su verdad la rectificaban y  ella pensaba que estaba mal y que no se podía. Luego en verano siempre florecía algo en ella, un verano fueron los looks, las uñas, los maquillajes, pero en esta familia esos roles nunca nos han preocupado.

Pero justo después de verano cuando volvía al cole se sentía mal. El verano de 6 años ya empezó a manifestar que quiera operarse, que ella quería tetas, decía.

Yo creo que en su cabecita lo más fácil era operase, y ya ser una niña. Pero luego llegaron las angustias, el no querer verse, el decir que esta vida era un sueño, que cuando se despertaría y nacería niña y a esconder su genitales. Y ahí es cuando nosotros actuamos.

O.R.: ¿Y la familia extensa/amigos/colegio? ¿Tiene hermanos/hermanas?

C.: En el colegio no lo asimilaron muy bien, y fue un error decirle que no lo dijera por temor a que fuera a peor. Le dijeron que mejor lo dijera solo a los profesores por miedo a que le pegaran, y eso le hizo daño, ella pensaba que estaba mal todo el tiempo. Y eso hizo que se metiera en más peleas. Así que pasamos un curso mal, con idas y venidas, con ropa interior femenina escondida debajo de un uniforme. Con muchos lloros, muchos conflictos.

Así que pedimos ayuda, primero fuimos nosotros dos solos a la unidad de identidad de género, y nos dieron mucha información. También fue duro, en esa primera cita te hablan del sufrimiento, de la tasa de suicidio en adolescentes sobre todo.

Nosotros pasamos unos meses muy mal, encerrados casi, sin amigos por no contar, por miedo, pero en casa generamos un circulo de felicidad los tres.

Y luego está la familia. No dijimos nada hasta que lo tuvimos todo atado y cambiado  y estábamos serenos y seguros. Para ellos fue un shock, nadie había pensado en ello antes, y la verdad esa es la peor parte, te aísla. A parte de nuestra familia le ha costado muchísimo aceptarlo, nos han echado la culpa y nos han hecho el vacío.

Cloe no tiene hermanos. A ella le hubiera gustado, pero ha sido completamente inviable. Yo he padecido cáncer, y muchas veces me falta la energía. Y, la verdad, desde que Cloe empezó a sentirse mal, solo hemos pensado en cómo cuidarla.

O.R.: Cloe sigue en el mundo de la moda ¿habéis notado diferencia de antes a ahora?

C.: Bueno, las malas lenguas dijeron en su día que yo la cambiaba de sexo porque quería llevarla a castings de niñas, y nada más lejos de la realidad. La realidad es que ahora es mucho, mucho más difícil, de hecho solo ha hecho dos o tres cosas pequeñas, y siempre porque la conocen ya o son amigos.

Si las personas trans mayores sufren discriminación laboral casi todo el tiempo, cómo va a ser con una niña de 8 años, muchos ni se plantean contratarla, yo creo que por mucho miedo y desconocimiento. Y es un error, porque merecen su lugar en la moda infantil.

El mundo no está preparado para decirles a las familias “mirad, existen niñas con pene y niños con vulva, y mi marca los enseña”.  Es un tema tabú. Muchos padres de niños trans nos sentimos en el punto de mira, constantemente nos dicen que cómo les dejamos opinar, si con esa edad no saben lo que quieren, y eso es lo que muchos no se atreven a enseñar o hablar.

O.R.: ¿Qué mensaje le enviaríais Cloe y tú a las niñas y niños en su situación? 

C.: “Cloe: que da igual lo que piensen los demás, que sean lo que sientan ser, que sean felices, y que les dé igual todo, que no pasa nada!!”

Mama: que no miren atrás, que el proceso es largo, duro, y difícil, pero que es como todo, el fin merece la pena, y el fin no es otro que ver  feliz a tu hij@. Y ver cómo deja de sufrir, cómo deja de llorar, cómo ya no va a querer morirse y que por todo eso merece la pena.

Por último, dar las gracias a todos los que nos apoyáis cada día, extensible a todas las familias trans que nos siguen.

 

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