Tiene solo 11 años. Era domingo y estaba en un parque cercano a casa con amigos. En ese momento aparecieron cuatro chicos, menores de edad pero mayores que él. Empezaron a insultarlo por ser trans.

¿Os imagináis el miedo que debe haber pasado este niño al recibir insultos de un grupo de chicos mayores y sentirse ahí tan solo? Pues todo empeoró, porque de los insultos se pasó a los golpes. Los chicos le propinaron una brutal paliza, pateándolo en el suelo.

Lee también: El actor Pedro Pascal presenta a su hermana trans con emotivo mensaje en sus redes

Afortunadamente pasaba una persona que detuvo la agresión.

La asociación de niños trans Naizen, la misma de la que os hablamos la semana pasada porque lanzó un precioso vídeo del que se hizo eco Mónica Naranjo para apoyar su trabajo, presentó la denuncia por lesiones y por delito de odio.

Bea Sever, portavoz de Naizen, asegura que el chico “está bien físicamente, pero tiene importantes secuelas psicológicas”. Según relata, “tiene miedo de salir a la calle y encontrarse de nuevo con sus agresores”. Para la asociación, lo sucedido demuestra que se están dando pasos atrás producto de los discursos de odio que actualmente pueden encontrarse en redes sociales y que nacen de bulos.

Lee también: Esta niña tiene 8 años y la han expulsado del colegio por decirle a otra chica que estaba enamrada de ella

Los padres del niño, entrevistados por el Diario de Navarra, aseguran que siempre le transmiten a su hijo que debe estar orgulloso de ser quien es y lo valiente que es. Ahora el pequeño lo está pasando mal. Antes salía solo de casa y bajaba al perro, ahora deben acompañarlo a todas partes.

Los agresores no son de su entorno pero sí del barrio. «Le hemos dicho a nuestro hijo que esté tranquilo, que él no tiene culpa de nada, que sabe que puede contar con nosotros y que le queremos mucho. Es un niño que ha tenido que madurar mucho en muy poco tiempo por su vida. Él sabe que lo que le ha pasado está relacionado con su condición, pero eso no significa que siempre le va a pasar lo mismo. Le queremos transmitir seguridad y quitar importancia a que es trans», cuenta la madre.

Si ya es duro ser adulto y ser agredido por la orientación sexual o la identidad de género, debe ser muy difícil sobrellevarlo en la infancia. Aún recordamos la paliza que dejó hospitalizado a un niño de 11 años en Andalucía por recibir  por ser gay.

En esa ocasión el presidente Sánchez le envió una maravillosa carta de apoyo al muchacho. En el caso del niño trans de Pamplona, las instituciones y el gobierno autonómico le han manifestado su apoyo y compromiso por la lucha contra la LGTBfobia.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.