Caminando por una estrecha calle adoquinada, a menos de un minuto del icónico Museo del Premio Nobel de la Paz de Estocolmo, llego frente al patio vallado de un colegio. A través de la valla veo asomar banderas de arcoíris, y conforme abro la puerta de entrada, veo niños empujando cochecitos y niñas jugando con tractores de juguete.

Me encuentro en Nicolaigarden, un centro de educación preescolar para niños donde las referencias a lo masculino y lo femenino son tabú. Todos los muebles están pintados de colores neutros y no se ve ninguna sala decorada “para niños” o “para niñas”. Los niños juegan con juguetes que no se dividen por géneros y eligen los juegos que despiertan su curiosidad en lugar de escoger cosas que se supone que deben elegir por ser niños o niñas. Hay un póster que ilustra muy bien el ambiente reinante, en él se ve a un niño rubio que lleva un vestido rosa. El texto en sueco que incluye se traduciría como “Que cada uno sea lo que quiera ser”.

Los profesores evitan referirse a los demás con pronombres masculinos o femeninos, y en lugar de ello utilizan el pronombre personal neutro “hen” —que significa “ellos” en sueco— como alternativa a los pronombres específicos de género “hon” y “han” (“ella” y “él”). También han abandonado las palabras “mamá” y “papá” y se refieren a ambos como “progenitor”, y utilizan la expresión “profesional de la salud” en lugar de “doctor” o “doctora”. En clase, los profesores mencionan a los niños de forma individual por sus nombres en lugar de usar “él” o “ella”, y usan la palabra “amigos” para referirse a los grupos de niños.

Una profesora juega con un grupo de niños en Nicolaigarden

“Deseamos proporcionar un entorno en el que los niños se sientan cómodos independientemente del tipo de familia en que vivan, por eso introdujimos este tipo de lenguaje”, indica Frida Wilkstrom, coordinadora encargada de gestionar los aspectos operativos de Nicolaigarden. “No se trata solo de hacer sentir cómodos a quienes quizá no se sientan identificados con lo masculino o lo femenino, o que deseen evitar referirse a sí mismos como pertenecientes a un sexo o a otro. Cuando era niña, mi madre se convirtió en madre soltera tras la muerte de mi padre. Aquí creemos que no debería importar si una familia está formada por un solo progenitor, dos progenitores del mismo sexo o dos progenitores de sexos diferentes, ni si el niño es un hijo natural, adoptado o lo que sea”.

Siempre se ha considerado que ser profesor de guardería era cosa de mujeres, pero en Nicolaigarden la mitad de los 36 profesores que enseñan y cuidan a los niños de entre 1 y 5 años son hombres. Y estos tampoco encajan con el estereotipo de hombre nórdico alto y rubio: una de las fotos del profesorado del centro que cuelgan en las paredes del pasillo muestra a un hombre Sikh, y también he visto a un musulmán con el cabello largo hasta el hombro hablando en sueco con unas niñas que jugaban con coches de juguete.

La igualdad de género está respaldada por la ley en el sistema educativo sueco, gracias en parte al primer programa académico nacional para la educación preescolar de 1998. Hacia 2012, el gobierno sueco había invertido 110 millones de coronas suecas (casi 13,1 millones de dólares) en fomentar la igualdad de género en los colegios. Nicolaigarden, una institución financiada con el dinero de los contribuyentes, se encuentra entre los ejemplos más radicales de los esfuerzos igualitarios del país por crear una verdadera igualdad entre sexos. Pero la ley no establece qué métodos exactos deben aplicarse para lograr dicha igualdad, de modo que centros como Nicolaigarden deben encontrar la respuesta por su cuenta.

“Para nosotros, el punto de partida fue que los profesores se grabaran entre sí para observar cómo reaccionaban las niñas y los niños entre ellos, niños y niñas que no siempre se ajustaban a los estereotipos de género”, explica Wilkstrom. “También investigamos el modo en que reaccionaban los niños ante patrones de conducta de algunos animales. Por ejemplo, cuando preguntábamos a niños de tres años de edad si creían que el pato que estaba al inicio de la fila seguido de su compañero y con una hilera de patitos caminando tras ellos era macho o hembra, las respuestas fueron 50/50”.

“Sin embargo, al hacerles la misma pregunta a los mismos niños dos años más tarde, la diferencia era abismal: la mayoría pensaban que el que iba primero era el macho y no la hembra”.

Los profesores se sometieron al proceso de revaluar los estereotipos de género anotándolos en un diagrama circular que se dividía en tres categorías: colores, emociones, y trabajos y hobbies.

Los profesores dibujaron el “círculo de las oportunidades” que se ofrecen a los niños y a las niñas según la sociedad convencional.

“¿No sería genial que todo el mundo pudiera elegir lo que quiere hacer dentro de este círculo de oportunidades, en lugar de contar solo con la mitad de opciones?”, afirma Wilkstrom. “Tratamos de enseñar a los niños mediante ejercicios de lectura y canto, por ejemplo. Los estudiantes interpretan cuentos cambiando los personajes tradicionalmente masculinos por niñas y viceversa; las niñas leen la parte del príncipe y los niños pueden interpretar a la princesa”.

“El objetivo es ayudar a los niños a comprender que tienen acceso a las mismas oportunidades en la vida, independientemente de su género, empleando métodos de enseñanza que permiten que cada niño se desarrolle como individuo único”.

Algunas voces críticas creen que estas actividades y estos métodos de enseñanza han ido demasiado lejos, incluso para la igualitaria Suecia. Tanja Bergkvist, una madre y matemática en la Universidad de Uppsala que constantemente ataca la “locura sobre el género” que sacude Suecia en su blog, ha acusado a los profesores que adoptan este tipo de métodos de ser la “policía del género”.

Creo que algunas personas posiblemente teman que… despojemos a sus hijos de alguna cosa. Pero no hacemos más que sumar. Así lo vemos nosotros.

“¿Deberíamos quizá separar a los niños de sus padres nada más nacer y llevarlos a centros de adoctrinamiento de género neutro donde nadie pueda tener contacto con ellos salvo expertos en género?, escribe en un artículo para el periódico sueco Svenska Dagbladet. “Diversos estudios muestran que los diferentes roles que adoptamos están genéticamente predeterminados, se trata de un hecho biológico que es resultado de miles de años de evolución, quizá para que lográramos sobrevivir”.

Gabriella Martinsson, que enseña en Egalia —una ramificación de Nicolaigarden que emplea las mismas estrategias educativas—, afirma que sus métodos no tienen como fin “despojar” de nada a los niños.

“Creo que algunas personas posiblemente teman que, si trabajamos con métodos de enseñanza basados en la igualdad de género, despojaremos a sus hijos de alguna cosa”, afirma. “Que podríamos por ejemplo despojar de algo asociado con lo masculino a un niño pequeño, que quizá no le dejaremos jugar al fútbol o con coches de juguete. O, del mismo modo, que podríamos despojar a las niñas de cosas asociadas con lo femenino. Pero esto no es así, no arrebatamos nada a nadie. No hacemos más que sumar. Así lo vemos nosotros”.

Wilkstrom también me explica que la escuela y sus profesores “no intentan adoctrinar a nadie” y que hacen esto “con el espíritu de la inclusión en mente”.

“Es importante que estos niños empiecen a cuestionarse lo que significa masculino y femenino antes de que la sociedad condicione sus ideas”, afirma apasionadamente. “¿Por qué se piensa que las mujeres que trabajan en empleos que según los estereotipos se consideran masculinos tienen más éxito que los hombres que trabajan en empleos tradicionalmente femeninos, como el de enfermero? ¿Por qué jamás se cuestiona a una mujer por llevar ropa azul pero si un hombre lleva ropa de color rosa en seguida suscita determinadas suposiciones?”.

“Si las niñas quieren ser la princesa y los niños el príncipe, pueden hacerlo sin problemas. Por eso nos gusta cruzar la frontera de este modo, porque nadie debería tener que tomar sus decisiones basándose en suposiciones”.

 Artículo escrito por Mari Shibata
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19 Respuestas

  1. Yemma

    Me gusta mucho que escriban sobre esto, es una maravilla. Gracias.
    Sin embargo, no he sido capaz de terminar de leerlo porque está todo escrito en masculino, siendo el tema la neutralidad del género (además de que generalizar a toda la población por el masculino… ya pasó).
    Se me ocurre que en este caso utilizar la x quedaría bastante bien. Porque este artículo no va de niños, ni de profesores, ni de progenitores. También va de niñas, profesoras y progenitoras. Es más, va de niñxs, profesorxs y progenitorxs.

    Espero que entiendan a lo que me refiero.

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    • Victoria

      Creo que el problema está en nuestro español que no tienen pronombres neutros. Por lo que entendí el sueco sí tiene pronombre neutro que es hen. Como they en ingles que es ellos y ellas al mismo tiempo. Saludos.

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      • Alix

        Ya existe un pronombre neutro creado por personas trans no binarias (de géneros que no son ni mujer ni hombre, como género neutro, andrógines y muchos más), el pronombre “elle”.

        Puede usarse como neutro individual (“Elle estaba encantade de estar allí”) o como neutro genérico inclusivo (“Me encontré con elles ayer”).

        Es importante visibilizar que “elle” existe y se está empezando a usar porque muches no nos sentimos cómodes siendo tratades como “el” ni como “ella” y como trans no binaries tenemos el mismo derecho que cualquier persona trans a que nuestros géneros sean aceptados y respetados. En nuestro caso eso implica necesariamente modificar el lenguaje para incluirnos.

        Además la “x” no es una opción viable porque no es legible para software de texto a voz, con lo que no respeta la accesibilidad para personas con visión reducida.

  2. Carlos

    Me asombra ver tanta imbecilidad junta. El ser humano no tiene límites para la estupidez. Increíble ver como disfrazan sis traumas con problemas que creen ser de género y lo único que son es gente resentida y perversa que intenta degenerar a los niños porque ellos mismos tienen conflictos internos que no saben como superar. Se creen que todo se soluciona atacando al varón y creando peleles maricas que se sometan a las lambe coños. Interesante. Los desafío a que soporten lo que escribí ya que siempre reclaman tolerancia. A ver que sarta de amenazas me hacen e insultos a boca llena ( de pelos).

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    • Anónimo

      Yo te apoyo, lo peor de esto es que como es un país primermundista México no tardará en querer copiarlo para verse progre

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    • Anónimo

      Me da mucha tristeza que hayas sido educado por tus padres de tan mala manera, y más aún, que triste que hayas ido a tan malas escuelas. Afortunadamente, algunos sí fuimos educados con libertad de pensamiento, un pensamiento sin fronteras

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    • pamela

      Te apoyo , parece una carcel.Es mas parece un centro de exterminio nazi ,se dedican a exterminar a lo natural: hombre y mujer

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  3. Katheyne

    ¡Horror! Que miedo esta metodología…. querer destruir lo que años le ha tomado a la educación lograr…. pongan un artículo de cómo les va a estas creaturas, me interesaría conocer el resultado de este “experimento” que están haciendo con estos seres…

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    • V

      Qué es lo que ha tomado tantos años lograr?
      Por qué lo llamas “horror”? Podrías especificar? porque no se entiende qué es lo que te espanta

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  4. Mario

    Qué asco, no únicamente es innecesario, sino contraproducente. Me compadezco de ésta gente, les deseo lo mejor.

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  5. Ubaldo

    Por favor lean el documento científico ( no experimento) de la Asociación de Pediatría de los EEUU al respecto de este tema ¿ no van siempre por delante al resto del mundo USA?
    ¿ no será una de las muchas razones por las que ha salido Trump?

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  6. Mk

    Si quitaron a los hombres de los kinder porque se demostró por estadística que se colaban los pedófilos varones, da miedo leer que ponen a un musulmán dando clase a niñas de seis años. No lo veo un avance sino terrorífico.

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    • V

      Qué tiene de malo una persona musulmana?
      Cuànto prejuicio sin ningún argumento!
      Dónde sacaron a los hombres de la educación?

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    • Anónimo

      Asquerosos o perdón asqueroux !! Ridículos pero ya tendran su recompensa para sus ideas oscurasv y desquiciadas. No van va terminar el plan De Dios . y se consumiran en sus propios pecados!!

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  7. soymujer

    Una perversión total…Dios nos creó hombres y mujeres…no lo que uno supuestamente quiera ser…una pena total por estos niños que tienen que asistir a estos centros por culpa de unos padres o madres que no se están dando cuenta del terrible castigo que les espera…. Estamos peor que Sodoma y Gomorra…que pena….lejos de mi familia…yo gracias….pasooooooo

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  8. Alix

    Para la gente que comenta sobre usar “x” por falta de neutro en castellano: ya existe un pronombre neutro creado por personas trans no binarias (de géneros que no son ni mujer ni hombre, como género neutro, andrógines y muchos más), el pronombre “elle”.

    Puede usarse como neutro individual (“Elle estaba encantade de estar allí”) o como neutro genérico inclusivo (“Me encontré con elles ayer”).

    Es importante visibilizar que “elle” existe y se está empezando a usar porque muches no nos sentimos cómodes siendo tratades como “el” ni como “ella” y como trans no binaries tenemos el mismo derecho que cualquier persona trans a que nuestros géneros sean aceptados y respetados. En nuestro caso eso implica necesariamente modificar el lenguaje para incluirnos.

    Además la “x” no es una opción viable porque no es legible para software de texto a voz, con lo que no respeta la accesibilidad para personas con visión reducida.

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