Desde hace tiempo que nos duele Brasil. Brasil, un país precioso, verde, poblado de gente amable, acogedora. Pero desde que Boslonaro gobierna el país lo verde se ha vuelto gris. Y no estamos hablando solo del sufrimiento del Amazonas, estamos hablando de la libertad, de una forma de respirar que ha dejado de ser automática, de una mano negra que desde el poder constriñe a sus ciudadanos LGTB.

No es una sorpresa que Bolsonaro imponga un régimen homófobo en Brasil si en plena campaña presidencial declaró que no podría jamas amar a un hijo homosexual, prefería que un hijo suyo muriera en un accidente antes de que fuera gay. Antes de asumir su cargo hubo bodas LGTB masivas.

VER: Las agresiones a mujeres lesbianas en Brasil han aumentado desde que gobierna Bolsonaro

La violencia siempre trae más violencia, y en las palabras violentas del presidente podemos ver cómo han aumentado las agresiones a mujeres lesbianas en Brasil o conocer por ejemplo la historia de un estudiante brillante y lleno de vida al que unos homófobos dejaron en estado vegetativo tras una brutal paliza solo por ser homosexual.

Los discursos de odio alimentan otros discursos de odio, esto ha llevado al alcalde de Río de Janeiro, un ex pastor evangélico, Marcelo Crivella, a crecerse de manera negativa en su cargo y PROHIBIR la circulación de un cómic que muestra un beso gay entre dos adolescentes que son novios.

El cómic se llama «Vengadores, la cruzada de los niños» y todo ocurrió en el marco de la Bienal del libro de Río

El Alcalde ordenó a las fuerzas de seguridad requisar la Bienal en busca de material considerado «impropio», o sea lo que pueda ser diverso a la idea que quieren imponer de amor, familia. El rechazo fue generalizado,la imagen que tanto quería ocultar Crivella del beso gay se hizo viral e incluso fue portada de varios periódicos.

En un primer momento un tribunal rechazó la intromisión del municipio para censurar el libro. Sin embargo, este sábado, el ex obispo evangélico al mando de Río de Janeiro recibió el respaldo de Claudio de Mello Tavares, actual presidente del Tribunal de Justicia, que le dio la razón en este absurdo.

Inmediatamente tras este fallo, las fuerzas de seguridad volvieron a recorrer la Bineal en busca de material pero obtuvieron una fuerte resistencia de parte de personas hartas de estas tonterías. Se concentró mucha gente gritando: «No habrá censura» a la vez que se realizó una besatón en protesta.
Señores homófobos: no van a impedir a jóvenes ser gays, lesbianas o bisexuales por prohibir libros, como mucho harán sus vidas más infelices al quitarle los referentes que necesitan.

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