A falta de estadísticas oficiales,  se calcula que entre el 15% y el 20% de las mujeres que acuden a centros de reproducción asistida lo hacen solas. En cuanto a la adopción o el acogimiento por parte de hombres y mujeres, las datos son demasiado imprecisos, y ya que muchos estados ponen trabas legales a personas que desean adoptar sin pareja, es posible que estas estadísticas arrojen una cifra menor a la real. Otra opción es la subrogación, actualmente muy en alza. Si a toda estas posibilidades sumamos los hombres y mujeres que han tenido hijos en pareja pero han perdido a su pareja, o se han separado y se encargan de su descendencia solos, nos encontramos con una inmensa población de personas que tiene hijos sin pareja.

Cuidar de tus hijos solo o sola es una tarea exigente, pero no imposible. A continuación, te damos algunos consejos que te harán la vida mas fácil:

1. Primero de todo: Mímate.

Si quieres cuidar de otras personas, no te olvides de estar bien. Hazte regalos y date momentos placenteros que compensen los momentos duros y que te sirvan de autoagradecimiento por todo lo que estas haciendo.

2. Enseña a tus hijos a ser responsables de si mismos.

No hay nada que anule mas a un niño que la sobreprotección. No por tener sólo una madre o un padre, tu hijo es mas vulnerable ni necesita de una sobreprotección total ante cualquier amenaza. Por el contrario, tu situación personal es un aliciente padre gaypara hacer las cosas bien: Tu hijo debe asumir responsabilidades desde peque, las que le permita su edad, y hacerse responsable de las consecuencias de sus actos. Por lo que, en vez de encargarte tu de cosas que él ya pueda hacer, como recoger sus juguetes, llevar el plato a la mesa o hacer la cama, debes incentivar su autonomía. Eso le hará mucho mas seguro de si mismo en el futuro y a ti te quitará labores innecesarias que sólo le ayudarían a ser mas dependiente.

3. Enseñar con el ejemplo te lo hará mas fácil. 

No es tanto lo mucho que les tengas controlados, sino el ejemplo que les des, lo que definirá sus motivaciones, su fuerza de voluntad y sus hábitos. En edad preescolar lo niños aprenden más por lo que ven que por lo que les dices que hagan.

4. Dos recursos infalibles: Firmeza en las normas y Amor incondicional.

No seas ambiguo. Si su educación depende de ti, respeta estas dos premisas imprescindibles:

Ten clarísimas las normas, para trasmitírselas con la misma claridad. Aunque seas tu su único referente paterno, no tienes que consensuar con tu hijo su propia educación o lo que esta bien o lo que esta mal. No dejes que asuma un rol que no es el suyo. Tu eres quien manda en casa, y las normas del hogar las pones tu. Cuanto mas claras y firmes sean, (siempre basadas en el respeto y el amor) será mejor para todos.

A la vez que tienes que ser firme, tu amor tiene que ser incondicional, también en las malas: Puedes castigarle dejándole sin chuches o no sacándole al parque, pero no por ello debes mostrarte rudo o ruda, o decirle frases como “así mami no te va a querer”. Sólo potenciarían su ansiedad y no le motivarían a portarse mejor.  Recuerda: Se puede ser firme y cercano a la vez.

Girl Getting Piggyback Ride

5. Revisa y prepara tu red de apoyo

Se realista. Vas a necesitar momentos para tí. No te servirá de nada ir de Wonderwoman y de Superman. Necesitas ayuda.

Y esa ayuda te la pueden brindar tus familiares o tus amigos. También una situación económica solvente te puede ayudar. Así que revisa tu Red de apoyo; ¿Tienes buenos amigos dispuestos a ayudarte en la crianza de tus hijos? ¿Tus padres, tus hermanos, o el resto de tu familia? ¿Puedes permitirte pagar algún tipo de ayuda?

Familias_y_abuelos6. Aprende a pedir ayuda 

Una vez tu red de apoyo esta definida, te toca, no sólo dejarte ayudar, sino aprender a pedir. A pedir un favor. A pedir ayuda en un momento crítico. A pedir ayuda en el día a día. A pedir en general.

Mucha gente tiene dificultades a la hora de pedir, y espera que el otro se de cuenta de cuando necesitan ayuda. Ese no puede ser tu caso, es el momento de que dejes de esperar que los demás se den cuenta de que los necesitas, y digas “esta boca es mía”. Te darás cuenta rápidamente de cuando alguien piensa que estas abusando de su confianza. Pero por lo general, pedir ayuda no estropea nuestras relaciones, sino que las hace mas fuertes, mas cómplices.

7. Aprende a delegar

Aunque ninguna de las personas de tu red de apoyo sean los padres de tu hijo, a veces te tocará delegar en ellos. A confiar en su capacidad de cuidar de él, para poder desconectar cuando hayas dejado a tu hijo en otras manos. Esto se aprende con la práctica. Por ejemplo: No llames incesantemente a la persona de confianza que esté cuidando de tu hijo mientras tu saliste a cenar, simplemente dale tu teléfono para que te llame si necesita algo y dedícate a la cena. Le estarás demostrando que confías y eso reforzará vuestro vínculo, y a la vez, podrás disfrutar de tu tiempo libre.

Rocío Carballo -Psicoterapeuta-

 

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